Cuánto cuesta un logo y qué debe incluir

El logo es la primera compra de imagen de casi cualquier negocio y una de las que peor se cierran. Unos pagan 20 € por un archivo PNG que no se puede imprimir; otros, 2.000 € por un manual de marca que nunca van a usar. En medio hay un rango razonable que se define por lo que te entregan, no por lo bonito que sea el dibujo.

Qué incluye un logo de verdad

Un logo no es una imagen: es un sistema mínimo de archivos y reglas. Lo que deberías recibir:

  • Versiones: principal (horizontal), vertical, monograma o símbolo suelto.
  • Fondos: para fondo claro, fondo oscuro y una versión en blanco y negro.
  • Formatos: SVG (el importante, escalable), PNG con transparencia, JPG y favicon.
  • Archivo fuente editable (Illustrator o Figma). Sin esto, cambiar un color exige volver a pagar.
  • Tipografías y colores con sus códigos (hex, y si hay imprenta, CMYK/Pantone).
  • Cesión de derechos por escrito: el logo es tuyo, no del diseñador.

Si te dan «el logo en JPG», no es un logo: es una foto del logo.

Los rangos reales en 2026

Qué contratas Qué suele incluir Rango de mercado
Logo suelto 1–2 propuestas y archivos finales 150–400 €
Identidad básica Logo + colores + tipografías + versiones 400–900 €
Manual de marca Lo anterior + usos, espacios y ejemplos 900 € en adelante

Nuestro caso está publicado: logo + paleta de colores + tipografías desde 150 €, dentro de los extras de una web. En una web completa suele salir más barato que contratarlo aparte, porque el diseño se piensa junto.

Qué preguntar antes de pagar

  1. ¿Cuántas propuestas entran? Dos rondas con una corrección cada una es lo normal; «ilimitadas» no existe.
  2. ¿Me das el vector? Si la respuesta es no, busca otro.
  3. ¿Los derechos son míos? Que quede en el contrato, no en un WhatsApp.
  4. ¿Incluye favicon y versión para redes? Son dos horas de trabajo que se olvidan siempre.
  5. ¿Qué pasa si más adelante quiero cambiar algo? Si el diseñador desaparece, el archivo fuente te salva.

Los errores que se pagan dos veces

  • Empezar por el logo y no por el negocio. Antes de dibujar hay que saber a quién le hablas y con qué competes.
  • Un logo con texto diminuto. En el móvil o en el rótulo de la fachada no se lee.
  • Depender de una fuente de pago sin licencia. El logo se ve bien en tu pantalla y aparece con otra tipografía en la imprenta.
  • Rediseñar cada dos años. Si cambias de logo cada temporada, nadie lo reconoce; si un día lo cambias, hazlo una vez y bien.
  • Olvidar dónde va a vivir. El mismo logo debe funcionar en la web, en la ficha de Google, en WhatsApp Business, en la factura y en el rótulo (a un color o en vinilo).

¿Vale un logo hecho en Canva?

Para empezar, sí: es mejor que no tener ninguno. Pero tiene tres límites claros: no tendrás vector para imprimir en grande, la licencia de las fuentes y elementos no es tuya, y en cuanto quieras crecer vas a pagar dos veces (el apaño y el bueno). Si tu negocio va a durar, el logo es de las cosas donde 150 € bien puestos ahorran disgustos.

¿Y registrar la marca?

Es otro trámite y otro presupuesto: la solicitud en la OEPM ronda los 150 € por clase, más lo que cobre quien te lo gestione. Solo tiene sentido si vas a crecer, franquiciar o si tu nombre puede confundirse con otro. El logo no te da la marca; el registro sí.


¿Necesitas logo y web a la vez y no sabes qué pedir primero? Escríbenos y te decimos el orden que ahorra dinero en tu caso. Si vienes de una web antigua, mira también cuándo merece la pena rediseñar.

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