Accesibilidad web: 10 arreglos que sí notas
La accesibilidad tiene fama de ser un proyecto caro y eterno. En una web de negocio local, el 80% de la mejora está en diez cosas concretas que se arreglan en una tarde y que también benefician a quien no tiene ninguna discapacidad: más contraste, botones más grandes, formularios que se entienden.
Por qué te conviene (aunque no te lo pida nadie)
- Más gente puede usarla: personas mayores, con poca vista, con el móvil a pleno sol o con una mano ocupada.
- Mejor SEO: los mismos arreglos (encabezados, textos alternativos, estructura) son lo que lee Google.
- Menos soporte: un formulario claro genera menos llamadas preguntando qué poner.
- Riesgo legal: si vendes online a consumidores, la normativa europea de accesibilidad (Directiva 2019/882) cubre el comercio electrónico desde 2025. Para el resto de webs no hay una obligación general equivalente, pero sí la expectativa de no excluir a nadie.
Los 10 arreglos, por impacto
1. Contraste de texto. Gris claro sobre blanco es el fallo más común. Apunta a 4,5:1 en texto normal. Se comprueba con cualquier medidor de contraste.
2. Texto alternativo en imágenes. Descriptivo si la imagen informa («fachada del local en Calle El Agua»), vacío si es decorativa. Nunca «imagen1.jpg».
3. Foco visible. Si navegas con el tabulador y no ves dónde estás, algo falla. No elimines el outline sin poner otro indicador.
4. Etiquetas en los formularios. Un campo con solo placeholder no es una etiqueta: al escribir, desaparece. Cada campo necesita su <label>.
5. Mensajes de error claros. «Error en el formulario» no ayuda. «El teléfono debe tener 9 dígitos» sí, y además se lee en el lector de pantalla.
6. No depender solo del color. Un enlace subrayado, un error con texto y no solo en rojo. Hay daltonismo y hay pantallas malas.
7. Tamaño de los botones. Mínimo 44×44 px de área táctil, con separación. Los botones pegados se pulsan mal con el pulgar.
8. Estructura de encabezados. Un solo H1, H2 por sección y sin saltos. Ayuda a orientarse y a Google.
9. Contraste y tamaño en el menú móvil. El menú es donde más se rompe todo: comprueba que se abre con teclado y que se cierra con Escape.
10. Vídeo y audio. Subtítulos si hay voz, y nada que se reproduzca solo. El autoplay con sonido es accesibilidad y es venta: espanta.
Cómo comprobarlo gratis en 10 minutos
- Tabula por la página de arriba abajo: ¿ves el foco?, ¿llegas al botón de contacto?, ¿queda atrapado en algún sitio?
- Pasa Lighthouse en Chrome (pestaña de accesibilidad). No es perfecto, pero detecta contraste,
alty etiquetas. - Aumenta el zoom al 200%: si el texto se solapa o desaparece, hay un problema de maquetación.
- Mira la web en el móvil con el brillo bajo: si no lees los precios, el contraste no llega.
- Activa un lector de pantalla (VoiceOver en iPhone, TalkBack en Android) y escucha el formulario. Es incómodo y es la prueba definitiva.
Qué no es accesibilidad
- Poner un botón flotante de «accesibilidad» que no arregla el contraste ni las etiquetas.
- Un texto legal que dice que la web es accesible sin haberla probado.
- Perseguir el 100% en una herramienta automática: hay criterios que solo se detectan usándola.
Cuándo merece una auditoría
Si vendes online, si tu web es la única vía de contacto o si recibes quejas de que «no se lee bien», merece la pena revisarla en serio. En una landing de una página, el arreglo es cuestión de horas; en una tienda con cientos de fichas, de un plan por fases.
¿Quieres saber por dónde empezar en tu web? Escríbenos y te decimos los tres arreglos con más impacto en tu caso. Mientras tanto, esto va de lo mismo que la velocidad: una web lenta también excluye.
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