Aviso legal y cookies: lo que exige tu web

Es la parte que nadie quiere leer y la que más disgustos da. Una web sin aviso legal, sin política de privacidad y sin consentimiento en el formulario no está cumpliendo la normativa española, y la sanción puede ser bastante más cara que la web entera. Aquí está lo básico, sin jerga.

Los tres textos que necesitas

Identifica quién está detrás de la web. Debe incluir:

  • Nombre o razón social y NIF.
  • Datos de contacto: dirección, correo electrónico y teléfono.
  • Datos de inscripción si eres sociedad (Registro Mercantil) o colegiado si ejerces profesión regulada.
  • Condiciones de uso del sitio y propiedad intelectual de los contenidos.

2. Política de privacidad

Explica qué haces con los datos que recoges. Debe decir:

  • Qué datos recoges (nombre, correo, teléfono, los que pide cada formulario).
  • Para qué los usas y con qué base legal (normalmente tu interés legítimo o el consentimiento).
  • Cuánto tiempo los conservas.
  • Con quién se comparten (por ejemplo, tu proveedor de correo o de hosting) y si hay transferencias fuera de la Unión Europea.
  • Cómo ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad, con una dirección de contacto.

3. Política de cookies

Solo si usas cookies. Y sí, la analítica es una cookie. Debe indicar:

  • Qué cookies usas y con qué finalidad (técnicas, analíticas, publicidad).
  • Cuánto duran y quién las pone (tú o un tercero como Google).
  • Cómo aceptarlas, rechazarlas o cambiar la decisión después.

El banner de cookies: los cuatro errores clásicos

  1. Dar por aceptadas las cookies por seguir navegando. Ya no vale: hace falta una acción clara del usuario.
  2. No permitir rechazarlas. «Aceptar» y «Configurar» no bastan si no hay un «Rechazar» igual de visible.
  3. Analítica cargando antes de la decisión. Si la analítica arranca al entrar, el consentimiento es decorativo.
  4. Un banner que tapa medio móvil y no se puede cerrar. Además de ilegal, espanta al visitante.

En Sur Digital el banner sale con las tres opciones al mismo nivel y la analítica esperando a que el visitante decida.

Formularios: la casilla que casi todo el mundo olvida

Un formulario que pide datos personales necesita, junto al botón de envío, un enlace visible a la política de privacidad y una casilla de consentimiento sin marcar por defecto. Nada de «al enviar aceptas…» sin enlace ni casilla.

Y un punto práctico igual de importante: no pidas datos que no vas a usar. Cuantos menos campos, mejor convierte y menos responsabilidad asumes.

Datos sensibles: cuidado con el WhatsApp

Salud, documentación, contratos o pagos nunca deberían circular por un chat de WhatsApp sin control. Si tu sector toca datos sensibles (clínicas, psicología, asesorías, escuelas infantiles), ofrece un formulario con el aviso correspondiente y reserva el mensajería para consultas generales.

Trabajo de mantenimiento, no de una vez

La normativa cambia y los servicios que usas también. Cada vez que añades un formulario, una herramienta de reservas o una píxel de publicidad, hay que revisar la política de cookies y de privacidad. Tenlo como parte del mantenimiento, no como un trámite que se hace al lanzar y se olvida. En nuestro mantenimiento entra la revisión de estos textos.

Y si tu web está a punto de salir, repasa la checklist para lanzar la web de tu negocio: los textos legales son uno de los puntos que suele quedarse para el final.


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